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Carolina Gutiérrez, 33 años, abogada y coach es #UnaMujerW

A pesar de que nació sin brazos, para Carolina esto no ha sido una barrera, sino un mundo lleno de retos que ha vencido. Su único llamado es a tener un país más incluyente.

Carolina Gutiérrez, 33 años, abogada y coach es #UnaMujerW. Foto: Carolina Gutiérrez

“Un día mío comienza muy temprano, me levanto me organizo, le hago el desayuno a mi hijo. Hay una señora que me ayuda; ella viene, me arregla, luego despierto a mi hijo, lo visto, lo arreglo, lo organizo, lo siento a desayunar, luego lo peino, le baño la boca y salimos porque yo no llego en transporte público, lo llevo a estudiar, luego me voy a trabajar. Voy y llevo todo, y doy mis conferencias y hago lo que tenga que hacer y todo lo hago con los pies”, recapitula Carolina Gutiérrez.

Y no, no es una metáfora. Nació así.

“Yo nací con una focomelia izquierda. Yo tengo un dedito al lado izquierdo, y amelia derecha, no tengo nada ahí en el lado derecho y se dio porque mi mamá bañó a un niño con varicela, y el agua le cayó a ella, pero no le dio la varicela a ella, sino que me dio a mí, entonces producto de eso fue que nací sin brazos”, recuerda esta abogada y coach.

A pesar de que a Carolina nada le ha quedado grande, incluso mantener a su hijo, sabe que las condiciones para vivir con esta discapacidad, son muy difíciles en este país.

“No es fácil porque a pesar de que aquí se habla de la inclusión y todo eso, todavía tenemos en nuestra cultura algo diferente; dos, no hay cosas adecuadas para las personas sin brazos, adecuamos casi todo para las personas que tienen una discapacidad visual, una discapacidad auditiva, o que están en silla de ruedas, pero para una persona que no tiene brazos hay muchas cosas que no están adecuadas como el transporte, los ascensores, hay muchas cosas. El Transmilenio también no está adecuado para una persona con discapacidad sin brazos, entonces es complicado un poco”, asegura Carolina.

Pero las palabras no puedo, no están en su diccionario. Carolina, quien hoy tiene su propia empresa de coaching, le enseña a la gente a vivir Feliz.

“La verdad, parar dictar las conferencias, fue una idea que nos surgió a Luis Eduardo Portillo y a mí, porque nos quedamos sin trabajo. Entonces empezamos a pensar qué podíamos hacer y yo le dije que a mí me gustaba dictar las conferencias, pero como son las cosas de Dios, en mi camino se puso la doctora Nidia Rocío, que es la directora del Departamento Administrativo del Servicio Civil Distrital, y ella me dijo: ‘yo quiero que tú dictes conferencias para nosotros, que le dejes a la gente un mensaje de felicidad, porque se está manejando una política sé feliz nosotros te ayudamos para todo el distrito’”, cuenta con orgullo Carolina

Carolina es un claro ejemplo de que los límites solo los impone la mente.

“¿Qué significa para mí no tener brazos?, significa oportunidades de aprendizaje, hacer las cosas de manera diferente, hacer las cosas de una manera que nadie las hace, es poder también enseñarle a la gente cómo uno puede hacer las cosas a pesar de la discapacidad, a pesar de que hay personas que no tienen ninguna discapacidad y se limitan a sí mismos, entonces es poder dar un mensaje a la gente que sí se puede”, dice la coach colombiana.

“Síganme en mis redes sociales, que son en Facebook y en YouTube como Carolina Gutierrez coach y en Instagram como carolina.gutierrez31, voy a subir contenido, cosas nuevas que la gente vea como hago las cosas con los pies, hay mensajes, hay retos, hay cosas muy buenas que voy a empezar a subir”.

Carolina Gutiérrez, 33 años, abogada y coach es #UnaMujerW