Con la activación de la granada mueren en Briceño ex convicto y su esposa
Fredy Castillo Villamil, había pagado una pena de cinco años por homicidio y estaba libre hace tres meses, armado con un revólver y una granada de fragmentación mantuvo por 13 horas retenidas a cuatro personas.

(Thot)

La verificación, por parte de las autoridades sobre si accionó el explosivo de forma voluntaria o accidental está en pleno proceso de verificación.
Todo inició a las 8 de la mañana en la vivienda de su esposa ubicada a una cuadra de la estación de Policía de Briceño. Fredy Castillo Villamil, con 30 años de edad y quien había pagado una pena de cinco años por homicidio y estaba libre hace tres meses, llegó armado con un revólver 38 largo y una granada de fragmentación N29 además, bastante alicorado.
Asegurando que sólo pedía la custodia de su hijo, el hombre tomó como rehenes a varias personas y exigió la presencia inmediata de su compañera sentimental y de su hijo, de dos años y medio. A través de una ventana Freddy Castillo manifestó al coronel José Manuel Barreto, comandante (e) de la Policía de Cundinamarca, necesitaba a sus hermanos.
El alcalde del municipio de Sopó, William Venegas y varios hombres del CTI de la Fiscalía, hicieron presencia para intentar persuadir al hombre para salir del lugar sin causarle daño a nadie.
Freddy Castillo disparó en repetidas ocasiones a través de la ventana para atemorizar a las autoridades.
Pasado el medio día, Castillo permitió que su esposa, Elvira Pulido de 27 años, su hijo, su suegra y otro menor salieran de la casa. Después, la esposa accedió a ingresar de nuevo y él liberó a Mireya Cañón, de 30 años de edad, quien habita en la casa.
Con varias muestras de notable agresividad como fumar de manera desesperada e ingerir bebidas alcohólicas, el hombre salía a la ventana y disparaba enfurecidamente, de hecho en un momento tomó una toalla empapada en gasolina, la arrojó sobre una motocicleta de la Policía y luego lanzó una llama.






