Escuche ahora

La Hora del Regreso

con Carlos Montoya


Síguenos en:

Ciudades

Selecciona tu emisora

Mariana Pajón, deportista profesional es #UnaMujerW

Ha ganado dos medallas de oro en Juegos Olímpicos, desde hace muchos años es la número uno en el mundo del bicicrós y ahora también se ha dedicado a inspirar a miles de niños

Después de 24 años de carrera y dos medallas olímpicas de oro, con la misma firmeza con la que aseguró que era gol de Yepes en el mundial de 2014, Mariana Pajón reconoce el cambio de percepción de nuestro país en el mundo:

“Quiero resaltar el cambio que ha tenido la imagen de Colombia afuera, al principio la verdad ponerse un uniforme de Colombia en los aeropuertos, era casi un crimen, era que lo llevaran a uno a que lo revisaran completo o el pasaporte y demás, ahora es un orgullo ponérselo y demostrarle a las personas lo que somos verdaderamente nosotros los colombianos buenos, con buenas intenciones y simplemente queriendo que el país cambie su imagen”.

Hay estudios que afirman que los millennials solo perciben los conceptos de diversidad e inclusión cuando no los ven en su día a día. Algo similar le pasaba a Mariana con el tema de la equidad de género:

“Cuando yo empecé a montar, era una bebé tenía tres años empecé hacer semillero a las cuatro y a los cinco años ya estaba corriendo campeonatos internacionales y nacionales por toda Colombia, pero no me daba cuenta que la verdad no había niñas, había algunas niñas mucho más grandes que yo, me llevaban 10 o 15 años, pero en mi categoría más cercana. Yo corría contra los niños, eso era para mí algo normal, no sentía que algo fuera diferente entonces me empecé a dar cuenta cuando fui creciendo que cuando yo corría con los niños me premiaban aparte, entonces yo ganaba y me daban el premio de primera, pero el niño que quedaba de segundo, también le dan el premio de primero y yo empecé a preguntar y no entendía por qué si el niño había quedado segundo por qué también le estaban dando ese premio de primero”.

Y es que Mariana era tan buena que no faltaron quienes intentaron evitar que surgiera:

“Los papás mandaban cartas, que una niña no podía hacer eso. También empecé a escuchar otras mamás que eso no sería un deporte de niñas, en el primer colegio que estudié también me dijeron que no, que yo estaba en un deporte que de verdad no era para una niña pero la verdad menos mal mis papás y mi familia, creyeron en mí y me siguieron apoyando y yo me ponía el casco y era una guerrera y no me lo quitaba y seguía siendo la misma niña soñadora”.

Mariana no es la única guerrera en su familia:

“Hay tres mujeres que me inspiran demasiado y son mis dos abuelas con toda su experiencia y lo que han tenido que afrontar en la vida, y su capacidad de resolver todas las situaciones de la mejor manera y mi mamá. Yo creo que ellas son tres mujeres ejemplares, guerreras, que me han mostrado a mí lo que yo puedo hacer, lo que puedo lograr”.

Para Mariana, la familia es lo más importante pero no es el único apoyo que se requiere para surgir:

“Quiero seguir dejando un legado de que más empresas privadas se unan a esta causa, de que apoyemos a los niños desde lo público y lo privado y por eso ahora con estas becas de Oster Inspira 2019, para mí lo más hermoso y es que un niño sueñe pero que tenga las posibilidades de hacer su sueño realidad”.

Mariana no se conforma y sigue soñando:

“Sueño en recuperarme, en llegar a mi 100%, en seguir haciendo lo que me gusta, en ser feliz, en ver un país mejor, en ver niños con posibilidades, abrir mentes y dejar un legado, para mí eso es lo más importante”.

Mariana Pajón, deportista profesional es #UnaMujerW