El último giro en el caso de Grégory Villemin, el niño de 4 años cuyo misterioso asesinato intriga a Francia desde hace tres décadas
En 1984 el cuerpo del pequeño apareció con las manos y pies atados en el río Vologne, cerca de su casa. Su muerte desató una trama de rivalidades familiares, cartas anónimas con amenazas, pistas falsas y errores judiciales. El culpable del crimen jamás apareció.






