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Ingeniero que trabajó para Google y Uber es acusado de robo de tecnología

Se trata de Anthony Scott Levandowski, quien habría robado a Google secretos sobre el desarrollo de vehículos autónomos para venderlos a otras compañías.

Vehículo autónomo de Waymo. Foto: Getty Images

Un jurado federal acusó al ingeniero Anthony Scott Levandowski de robar a Google secretos sobre el desarrollo de automóviles autónomos para venderlos a compañías que trabajaban en esa tecnología.

El ingeniero, de 39 años, trabajó durante siete para Waymo, el departamento de Google que desarrolla tecnología para automóviles sin conductor.

Según la acusación, Levandowski, meses antes de su renuncia en 2016, extrajo numerosos archivos secretos sobre ingeniería, fabricación y negocios sobre automóviles autónomos.

En un comunicado, el Departamento de Justicia advirtió que cuando el ingeniero tomó la información del programa Light Detecting and Ranging (LiDAR), ya tenía relación con dos compañías que competían con Google para desarrollar esta tecnología.

Levandowski abandonó Waymo en 2016 para fundar Otto, empresa enfocada en el desarrollo de camiones emergentes. Pocos meses después su creación, Uber compró la compañía por 680 millones de dólares y colocó a Levandoswki como vicepresidente de Tecnología, a cargo de su programa de desarrollo de vehículos autónomos.

En febrero de 2017, Alphabet, la compañía matriz de Google y Waymo, presentó una demanda contra Uber por el robo de información confidencial referente a la tecnología de sus coches de conducción automática.

Según Alphabet, Levandowski robó unos 14.000 documentos confidenciales de Waymo, lo que permitió a Uber avanzar su programa de desarrollo para los mencionados vehículos.

Tres meses después de la demanda, Uber despidió a Levandowski con el argumento de que no había colaborado con las investigaciones internas de la compañía, ni con la justicia.

En febrero de 2018, Uber acordó pagarle a Waymo 245 millones para resolver la acción legal.

De ser hallado culpable, podría enfrentar una sentencia máxima de 10 años, una multa de 250.000 dólares y ser obligado a entregar restituciones económicas.

 

Con información de EFE