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Historias del Bicentenario escondidas en Valle de Tenza, Sativanorte y Chiquinquirá

Cortometrajes, en el marco del FIC, narran cómo Santander reclutó hombres en el Valle de Tenza para revitalizar el Ejército Patriota para las dos últimas batallas.

La tristeza de los habitantes de Sativaviejo se desvanece cuando recuerdan con orgullo, que por allí también pasó Bolívar.. Foto: La W

Aunque no hubo batallas ni es recodado en la gesta libertadora, el Valle de Tenza era el camino más rápido para que Bolívar llegará a Santafé, y es justamente allí donde los realistas lo esperaban para darle captura o muerte.

“No podía entrar allí porque sencillamente lo acribillarían y decide tomar las montañas”, cuenta el investigador y realizador de Cine y Televisión de la Universidad Agustiniana, Julio Barrera Moreno

Barrera Moreno se refiere a que el libertador prefirió cruzar el agreste páramo de Pisba donde perdió bastantes hombres por el clima y otras batallas como las termopilas de Paya, llegando diezmado su Ejército para enfrentar a los españoles en el Pantano de Vargas y el Puente de Boyacá donde la sangre la iba a poner un alto número de soldados del Valle de Tenza.

“Se dice que el número más alto era llanero, eso tiene algo de cierto, pero se olvida que el Ejército Patriota estaba conformado por personas oriundas del Valle de Tenza. De alguna manera u otra los habitantes del Valle de Tenza dieron la sangre, y pues no se llevaron nada a cambio porque han sido olvidados por la historia”, narra Barrera Moreno.

Lo más triste en esa provincia es que muy pocos conocen el capítulo que les pertenece, apenas ven señales y placas del paso de Bolívar por dicha tierra. “Ni un cuadro encontré, lo único que hay una placa que dice: por aquí pasó Bolívar dentro de Guateque, en Sutatenza encontré otra placa con unas fechas y en Tenza encontré un obelisco a las mujeres que lucharon por la libertad y un busto de Bolívar”.

  • La disputa de los realistas y los patriotas en Caquezá por el cuadro de la virgen de Chiquinquirá

Otra historia, se remonta 5 años antes de 1819 cuando la imagen de nuestra señora del Rosario de Chiquinquirá es robada por Manuel  Roergas Servies al mando de 1000 hombres, con el fin de captar más tropas al Ejército Patriota con rumbo a Casanare.

"La idea de él era recoger gente o que se uniera a la causa, ese era el objetivo”, cuenta Héctor Eduardo Castellanos Delgado, investigador y productor audiovisual.

En medio del plagio, un dato curioso, Serviez prohíbe a los soldados pedir milagros. "Para evitar que se revelen hace un decreto en el que se prohíbe pedir milagros propios a favor de la virgen bajo pena de muerte”.

Entonces la única importancia para las tropas realistas era recuperar a toda costa el cuadro de la virgen, porque sabían de la importancia de la fe sobre el pueblo.

Los españoles al ver la importancia que tenía la virgen, porque era su propio milagro, le quitan el cuadro a la altura de Cáqueza y lo devuelven a Chiquinquirá tras permanecer dos meses en Bogotá”, narra.

Por eso y un detalle más Simón Bolívar visitó y agradeció en varias ocasiones a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá por su aporte a la causa libertadora.  

“En la campaña libertadora había escases de plata, allí José Acavedo y Gómez hablan con los dominicos para que les colaboraran con dinero y los dominicos entregan el tesoro de la virgen”.

- Las piedras viejas que hablan de la presencia de Bolívar por Sativaviejo

Otra relato, como sacado de un cuento de Juan Rulfo, es la de Sativaviejo en Sativanorte, Boyacá donde la edad de la población está por encima de los 80 años, viviendo en casas arcaicas, olvidada por el Estado, la historia; habitantes resignados a que el tiempo los borre para siempre. Milena Corredor Robles, licenciada en idiomas modernos y literatura de la UPTC. 

“Sativaviejo es un pueblo en ruinas, que ya nadie mira, que se quedó ahí en el pasado”, cuenta Milena Corredor Robles, licenciada en idiomas modernos y literatura de la UPTC quien realizó una investigación en esa zona del país.

La tristeza de los habitantes de Sativaviejo se desvanece cuando recuerdan con orgullo, que por allí también pasó Bolívar mostrando pruebas grabadas en piedras.

"Es un camino por el cual Bolívar pasó entre 4 o 5 veces, allí están las ruinas de la casa donde él se hospedó y cuatro piedras donde está la fecha cuando él pasó y si iba de ida o de vuelta es lo único que queda del cruce de Simón Bolívar”.

Es así que en el Festival Internacional de la Cultura, en cortometrajes se contará el hambre que Sativaviejo tiene por rescatar su memoria, la sangre que pusieron guerreros del Valle de Tensa en dos grandes batallas y el secuestro de nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá para captar más combatientes.