'Es una guerra de criminales por el oro', dice Sergio Fajardo
En diálogo con La W, el gobernador de Antioquia respondió a las denuncias de inseguridad en el nordeste antioqueño y la falta de presencia de autoridades.

(Thot)

En diálogo con La W, Sergio Fajardo, gobernador de Antioquia, respondió a las denuncias de inseguridad en el municipio de Remedios, en la región del nordeste, y la imposibilidad de las autoridades por llegar a una zona en disputa por las bandas criminales para tener el control de las minas de la región.
“Es una zona neurálgica, un punto de dolor para nosotros, un punto de dolor para el departamento de Antioquia”, afirmó Fajardo, quien explicó que esa es una zona históricmente minera y con presencia de diferentes grupos irregulares que golpean el orden público.
Según el mandatario, no existe una imposibilidad de acceso de las autoridades, sino “precaución” para evitar caer en zonas minadas o ser víctimas de ataques y emboscadas de los grupos que operan en la región.
“Es una guerra de criminales por el oro”, enfatizó Fajardo, además, explicó que la extorsión, asesinatos, explotación ilegal de oro, cultivos de coca y la ilegalidad en todas sus formas, azotan a la comunidad del nordeste antioqueño.
El mandatario aseguró que se están tomando medidas para reforzar la seguridad en todo el departamento.“Nos han dado guerra (…) pero se esta atendiendo y cada vez están llegando más personas”.
“Es una zona neurálgica, un punto de dolor para nosotros, un punto de dolor para el departamento de Antioquia”, afirmó Fajardo, quien explicó que esa es una zona históricmente minera y con presencia de diferentes grupos irregulares que golpean el orden público.
Según el mandatario, no existe una imposibilidad de acceso de las autoridades, sino “precaución” para evitar caer en zonas minadas o ser víctimas de ataques y emboscadas de los grupos que operan en la región.
“Es una guerra de criminales por el oro”, enfatizó Fajardo, además, explicó que la extorsión, asesinatos, explotación ilegal de oro, cultivos de coca y la ilegalidad en todas sus formas, azotan a la comunidad del nordeste antioqueño.
El mandatario aseguró que se están tomando medidas para reforzar la seguridad en todo el departamento.“Nos han dado guerra (…) pero se esta atendiendo y cada vez están llegando más personas”.






