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Mary Cristina Blanco Bolívar, arbitra asistente internacional de fútbol, es #UnaMujerW

Estuvo en el mundial de Francia y aunque han pasado muchos años, todavía debe lidiar con estoicismo la crítica machista

Mary Cristina Blanco Bolívar, arbitra asistente internacional de fútbol, es #UnaMujerW. Foto:

Hace unos días discutíamos al aire si una mujer que pite un partido de fútbol debe decírsele árbitra o árbitro. La respuesta es: árbitra, y Mary Cristina es una árbitra ejemplar:

“Ir al mundial de Francia fue para mí un sueño cumplido, una meta alcanzada, lo soñé, lo visualicé, y gracias a Dios, este sueño se hizo realidad. Ir a un mundial es el mayor logro que un árbitro de fútbol puede alcanzar, es el máximo evento al que todos los árbitros quisieran ir. Para mí el mundial de Francia fue la mejor experiencia que he tenido como árbitro asistente, aprendí mucho, conocí mucho, y me lo disfruté al máximo”.

Para muchos, el árbitro siempre juega de visitante. Para Mary en cambio el arbitraje fue la manera de progresar:

“Yo ingresé al arbitraje por curiosidad, un amigo me invitó, me dijo que fuera al colegio de árbitros de fútbol, que allá me iban a enseñar todo lo relacionado con las reglas de juego y cómo arbitrar. Entonces fui solamente como por saber nada más, no tenía idea de nada de fútbol. Llegué allá, me empezaron a enseñar todo lo relacionado con las reglas, me pusieron a practicar y con el paso del tiempo me fue gustando más esta profesión. Después de esto ya empecé a ir a torneos nacionales y ahí fue donde empecé a conocer las demás compañeras árbitras que tenían más experiencia y me contaban sus anécdotas a nivel nacional e internacional, entonces ahí me fui proyectando más y cada día me gusta más ser árbitra de fútbol y así fue como empecé a ser árbitro, y además con el dinero que recibía del arbitraje, pagaba la universidad y todos los gastos que tenía entonces era un incentivo más para continuar con el arbitraje”.

Y si ser árbitro es difícil...ni les digo lo que es ser árbitra:

“El arbitraje para mí es una carrera muy linda porque me ha permitido conocer a muchas personas, hacer amigos y conocer muchos lugares que jamás pensé que iba a conocer, pero la realidad es que para ser árbitro se necesita de mucha disciplina, perseverancia, trabajo en equipo, una mentalidad fuerte para no dejarse caer por las críticas siempre están ahí en el terreno de juego lo que uno siempre se encuentra es el machismo, siempre están en contra de uno por el simple hecho de ser mujer, que porque uno no tiene las capacidades según ellos para estar ahí, entonces me parece que ese es el tema que nosotras las mujeres lidiamos siempre que salimos a una cancha de fútbol. Desde que entramos al terreno de juego, las tribunas, los jugadores en su mayoría siempre están en contra de nosotras, pero ahí es en donde nosotras como árbitras y profesionales tenemos que demostrar nuestras capacidades y cualidades de por qué estamos ahí en ese momento”.

Le da igual si son hombre o mujeres los que juegan. Arbitrar es su verdadera pasión:

“En cuanto a los partidos de hombres y mujeres, son juegos completamente diferentes. Con los hombres uno sabe que son más técnicos, más rápidos, que tienen una dirección de juego siempre definida, mientras que con las mujeres uno siempre tiene que estar a la expectativa, tiene que estar preparado para lo inesperado porque cualquier situación puede pasar, las mujeres son menos técnicas, no son tan rápidas pero igual ha mejorado mucho el fútbol femenino, ha evolucionado demasiado, y ojalá siga mejorando con el paso del tiempo”.

Mary Cristina Blanco Bolívar, arbitra asistente internacional de fútbol, es #UnaMujerW