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“Me llamo Gustavo Petro y quiero ser su dirigente”

El candidato aceptó el triunfo de Iván Duque, aceptó ir al Senado y dijo que tiene el mandato de los ocho millones de sus electores que es preservar la paz y el medio ambiente

Gustavo Petro. Foto: Colprensa

Agradezco a las centenares de abejitas. Poco domadas eso sí. Construyeron este resultado. Ocho millones de colombianos y colombianas, libres.

Ciudadano y ciudadana a carta cabal. Que sabe que tiene todo el derecho de participar en sus decisiones y que no le va a permitir al país de destruir a sus hijos y sociedad.

Hay una fuerza nueva que hoy tiene un mandato y es el de los ocho millones de votantes. No me siento derrotado. No es que nos muramos de estar en el poder, porque esta vez no fue.

Esta es una lucha de décadas y de gente que se ha sacrificado. Claro que tocábamos la posibilidad. Me enseñaron que teníamos que ser una alternativa y no una oposición.

No ganaron diciendo que éramos ateos, que íbamos a cerrar 1500 iglesias, que nos íbamos a volver como Venezuela. Eso eran mentiras. Tenemos las manos limpias.

Ganamos en Nariño, en el Cauca, en el Valle y en Chocó y ganamos en Bogotá y ganamos en Cali y ganamos en Bucaramanga y ganamos en Santa Marta, en Sucre, en Barranquilla.

Aceptamos el triunfo de Duque. Es el presidente de la Republica. No le vamos a pedir ministerios ni embajadas. Hoy somos oposición y somos oposición porque no coincidimos con él. Colombia no puede continuar dependiendo del petróleo y el carbón.

No estamos de acuerdo en que se le pongan trabas a la paz. No estamos de acuerdo en que los magnates se le sigan bajando los impuestos. Al presidente electo esperamos que rompa con la anacrónica como la coalición Uribe y Ordóñez.

Los 8 millones de colombianos y colombianas no vamos a permitir que se retroceda a la guerra. No vamos a retornar a la violencia. Mensaje que le quiero entregar al presidente Duque.

Esperaremos que sea cierto que no vaya a hacer fracking, porque 8 millones de colombianos vamos a cuidar el agua.

Bogotá votó mayormente por su opositor presidente Duque, porque quiere un metro subterráneo, porque quiere que se respeten los humedales.

Hice un mal cálculo, pensé que mi origen caribeño y mi lucha iban a ser más fuerte que las maquinarias que compraron votos. Pensé que el pobre iba a querer tener el primer presidente costeño del siglo.

Aún hay pobres que piensan que es mejor recibir el dinero del día de las elecciones que cambiar la historia de Colombia en su favor.

Hay núcleos muy grandes de la sociedad antioqueña y norte satandereana que aún no creen en la libertad.

Poco falta para ganar en Colombia. La corrupción está herida de muerte. Los intelectuales que nos han apoyado, nos muestran que era el mundo que era el que estaba esperando que esta sociedad se quiere construir de los recursos infinitos y no finitos.

La prensa de este país no puede tratar a un candidato como si fuera un delincuente y al otro como si fuera Leo Messi, queremos una prensa que ayude a educar al pueblo en los problemas fundamentales.

Entiendo por qué una estela filósofos y pensadores esperaban un milagro de Colombia, si Colombia hubiera dado el paso, hubiéramos podido sentar la base de la gran alianza que propone el papa Francisco para salvar al planeta.

En el 2019 volvamos humanos y humanas la mayoría en las alcaldías y las gobernaciones. No estamos derrotados, aquí sigue el segundo chico.

Con 1.800.000 votos en Bogotá, quiero que me perdonen, no podría volver a la alcaldía. A mí me corresponde ya otra función. Puedo tener la oportunidad de ser senador de la República.

Tengo que confesarles que no me es grata la idea de volver al senado. Volver a repetir lo que ya se hizo, no es de mi gusto personal.

Pero si vamos a volver pero no a ver cómo se negocian los articulitos, sino para dirigirnos de ahí al país. Para recorrer las plazas públicas. Tenemos que hacer un pacto con los 8 millones de electores, dejen la tristeza.

Nuestro papel como senador de la República será el eje fundamental de que no se va a adormir a la casa sin antes movilizar a un pueblo. El pacto es un pueblo movilizado.

Los que deberían llorar son ellos. Si es que les tocó juntarse. Todas las maquinarias corruptas. Pobre Duque. Ahí lo vamos a ver. Si Duque gobierna con los que le ayudaron a ganar, su gobierno queda herido de muerte.

Ojalá Duque tenga la entereza de separarse de quienes los han elegido. Lo invito a separarse radicalmente de todos los corruptos de Colombia y podremos hablar en paz.

Tuvieron que juntar toda la politiquería tradicional de Colombia, tuvieron que juntar el miedo, la venganza y la mentira y aun así sacamos 8 millones de votos que no sacó Uribe. Los asustamos.

La Colombia Humana vive, Ha triunfado. Solo le falta dar el paso de entrar al Palacio de Nariño y algún día entraremos al Palacio de Nariño.

Iniciemos la nueva campaña que es la consulta anticorrupción. Iniciemos la búsqueda de la elección de esas personas para las alcaldías y gobernaciones. Petro se convertirá en un soldado para ganar las alcaldías y las gobernaciones.