Procuraduría desinforma a las mujeres sobre el aborto: director científico de Profamilia
Juan Carlos Vargas aseguró en La W que ni los anticonceptivos son abortivos, ni el medicamento que interrumpe el embarazo es peligroso en dosis correctas.

(Thot)

El director científico de Profamilia, Juan Carlos Vargas, aseguró en La W que el debate entre la Corte Constitucional y la Procuraduría sobre los medicamentos anticonceptivos y abortivos “está basado en una confusión”.
Vargas explicó que la Corte manda rectificar al procurador Alejandro Ordoñez su declaración sobre los medicamentos anticonceptivos como abortivos. El misoprostol, que en un inicio es un medicamento contra los problemas de úlcera, también se utiliza en los trabajos de parto, pero nunca como anticonceptivo. Es el medicamento que se utiliza para la interrupción voluntaria y legal del embarazo en el país.
Por otro lado, el levonorgestrel que desde 2000 es el medicamento aprobado en Colombia como método de anticoncepción de emergencia, no es un medicamento abortivo y según Vargas es el error del Ministerio Público, pues está desinformando a la comunidad, creando confusión en las mujeres, lo cual impide que gocen a plenitud de sus derechos.
El especialista de Profamilia explica que aunque el misoprostol sí puede tener efectos nocivos para las mujeres, sólo se manifiesta cuando es proporcionado en dosis incorrectas. De igual manera, argumenta que desde mayo de 2006, tenemos que prestar y dar información sobre la interrupción del embarazo, “la educación es un derecho”, afirmó.
Vargas explicó que la Corte manda rectificar al procurador Alejandro Ordoñez su declaración sobre los medicamentos anticonceptivos como abortivos. El misoprostol, que en un inicio es un medicamento contra los problemas de úlcera, también se utiliza en los trabajos de parto, pero nunca como anticonceptivo. Es el medicamento que se utiliza para la interrupción voluntaria y legal del embarazo en el país.
Por otro lado, el levonorgestrel que desde 2000 es el medicamento aprobado en Colombia como método de anticoncepción de emergencia, no es un medicamento abortivo y según Vargas es el error del Ministerio Público, pues está desinformando a la comunidad, creando confusión en las mujeres, lo cual impide que gocen a plenitud de sus derechos.
El especialista de Profamilia explica que aunque el misoprostol sí puede tener efectos nocivos para las mujeres, sólo se manifiesta cuando es proporcionado en dosis incorrectas. De igual manera, argumenta que desde mayo de 2006, tenemos que prestar y dar información sobre la interrupción del embarazo, “la educación es un derecho”, afirmó.






