Actualidad

Roberto Cadavid: el pederasta que se voló a Estados Unidos

A pesar de que Cadavid fue expulsado de la Iglesia en el año 2012, recibió el respaldo del arzobispo Tobón para ejercer su ministerio sacerdotal en Nueva York.

Roberto Cadavid. Foto: Arquidiócesis de Medellín

Otro de los casos que demuestra un presunto encubrimiento de sacerdotes acusados de comisión de abusos contra menores por parte de la Iglesia Católica, y en especial de la Arquidiócesis de Medellín, es el del padre Roberto Antonio Cadavid Arroyave, de 57 años de edad y quien a pesar de haber sido reducido al estado laical, es decir, de haber sido expulsado por la Iglesia por abusar de menores de edad, terminó ejerciendo su ministerio sacerdotal en dos parroquias de la Diócesis de Brooklyn en Nueva York, autorizado y recomendado por al actual arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón. Por muchos años, la misa dominical del padre Cadavid fue transmitida por la emisora Minuto de Dios. Gracias al prestigio, la calidad y el alcance de esta emisora católica, este sacerdote se hizo reconocer en todos los rincones del departamento de Antioquia.

La historia de Roberto Cadavid empieza en agosto de 1988 cuando es ordenado sacerdote, a sus 28 años de edad. Desde entonces fue vicario parroquial en Cisneros, Antioquia; luego pasó, en 1990, a ser párroco de San Vicente Ferrer, en Medellín. De allí fue promovido a la parroquia de Santa Elena, en el corregimiento que lleva el mismo nombre; luego de cuatro años, en 1998, fue nombrado párroco de Nuestra Señora de Chiquinquirá y rector del colegio parroquial. Hasta febrero de 2005 mantuvo estas dignidades pues llegaron denuncias por pederastia contra dos menores pertenecientes a su comunidad.

Cuenta uno de los líderes de la feligresía de la parroquia que el padre Cadavid había salido en medio de amenazas provenientes de alguien cercano a uno de los menores supuestamente abusado, quien resultó pertenecer a una de las bandas delincuenciales que por esa época hacían presencia en el sector. De acuerdo con declaraciones de vecinos del sector, el padre Cadavid tuvo que quedarse encerrado algunos días en la casa cural hasta que pudiera ser trasladado por la policía y el ejército a un lugar seguro. La agencia Aciprensa así lo informó:

ubicado a pocas cuadras de la parroquiatambién fue amenazado de muerte y debió abandonar su trabajo en la institución. En esta ocasión más de 600 niños del colegio marcharon por las calles del municipio en rechazo a esta intimidación.

Un año y medio más tarde, los habitantes de un sector que históricamente ha vivido la presencia de grupos armados y delincuencia común, no entienden por qué motivos su iglesia se encuentra sin sacerdote, y menos cuando éste se distinguía por su trabajo con los jóvenes y preocupación por mantener en perfecto estado su parroquia, casa cural y diversos trabajos apostólicos; y aunque ningún vecino ha declarado oficialmente, coinciden en afirmar la bondad del presbítero.

Hasta el momento no se tiene una versión clara de cómo sucedieron los hechos o qué significa la amenaza hecha al sacerdote. La Arquidiócesis de Medellín indicó que hará un pronunciamiento sobre los acontecimientos y el traslado del sacerdote en un comunicado cuando haya información concreta acerca del hecho>>.

Días después fue nombrado párroco de Santa Ana, en Manrique Oriental, comuna 3 de Medellín, en donde también fue nombrado rector del colegio Pablo VI, poniendo con esto en peligro a más menores que estaban bajo su directo cuidado y custodia. En esta parroquia también se presentaron, como era predecible, denuncias por pederastia: puntualmente un caso que llegó a nuestro conocimiento y que una vez analizado por las autoridades eclesiásticas tuvo como resultado la suspensión a cautela del sacerdote, como lo reconoce el arzobispo de Medellín en entrevista para esta investigación.

La fuente principal de esta investigación, cuyo nombre se protege, indica que la familia de uno de los menores denunció al sacerdote ante la curia arzobispal. El menor, víctima de los abusos, señaló que otro compañerito también habría sido abusado por el sacerdote. En consecuencia de lo anterior, la curia en vez de denunciar ante la Fiscalía General de la Nación, como es su deber legal, habría conciliado con la primera familia una suma superior a los 100 millones de pesos que habrían salido del bolsillo del sacerdote y pagados supuestamente en efectivo. En el caso de la segunda familia, la arquidiócesis de Medellín tomó la iniciativa de buscar a la familia de la otra supuesta víctima. Las gestiones, sin ningún éxito, las habría realizado el entonces vicario general de la Arquidiócesis, monseñor Alfonso Vásquez Benjumea. Dice la fuente que se trataba de una familia muy católica que no quería problemas y que solo quería olvidar el incidente. El arzobispo de Medellín, en la entrevista del primero de marzo, niega rotundamente las supuestas conciliaciones que se habrían hecho entre las presuntas víctimas y los sacerdotes señalados. 

Juan Pablo Barrientos (JPB): ¿Y nunca conciliaron con las familias de las víctimas para que no dijeran nada y para no armar un escándalo? ¿Usted está seguro de eso, monseñor? 

Arzobispo Ricardo Tobón (ART): La Arquidiócesis no lo ha hecho. 

JPB: ¿No lo hizo monseñor Alfonso Vásquez cuando era vicario general de la Arquidiócesis? 

ART: Que yo sepa, no. 

JPB: ¿Lo niega rotundamente? 

ART: Absolutamente. Que yo sepa, no. Si lo hicieron, lo hicieron ellos en particular de la forma en que les resultó posible hacerlo.

JPB: ¿Usted ha hablado esto con el padre Alfonso Vásquez? 

ART: Nunca porque no lo sabía

JPB: O sea, ¿monseñor Alfonso Vásquez nunca fue delegado de la Arquidiócesis para negociar conciliaciones con familias? 

ART: Que yo lo haya delegado, no. Yo lo encontré a él como Vicario General y no fue nombramiento mío, sino uno del monseñor Alberto Giraldo. Si él lo delegó para esto, no lo sé, pero yo no lo he delegado y que él haya hecho alguna conciliación, no lo sé. Es la primera información. 

JPB: ¿O sea que ustedes no saben de conciliación con el padre Roberto Cadavid? 

ART: Yo no sé de eso. Y que Alfonso Vásquez haya hecho eso, no lo sé. 

JPB: Si lo hizo, ¿a usted le parece bien o mal que lo haya hecho? 

ART: Me parece mal y voy a tomar nota de lo que usted me está diciendo para averiguar estas cosas. 

JPB: Esto se hizo en tiempos de monseñor Alberto Giraldo Jaramillo, que fue su predecesor en la Arquidiócesis de Medellín. Y no es el único caso, porque fueron varios casos en lo que se negociaron altas sumas de dinero en conciliaciones millonarias para callar a las familias. Por eso me llama la atención que digan que los invitan que vayan a la Fiscalía cuando están conciliando. Usted dice que no, pero yo tengo evidencia de que sí. Entonces tendría que hablar con el padre Vásquez a ver cómo fue esto o con monseñor Giraldo, pero usted como arzobispo tendrá acceso a lo que llaman, aquí en esta normativa, al “libro secreto” que tiene la Vicaría General donde guardan los nombres de los sacerdotes que están siendo investigados por casos de pederastia. ¿Este archivo existe?

ART: El archivo secreto es una sección del archivo, donde se ponen situaciones en las que es conveniente mantener un cuidadoso proceso que no extenderíamos al acceso de todo el personal de la curia. Eso es todo. 

Existe el archivo secreto, ergo existen denuncias y posibles conciliaciones. El arzobispo en una de sus respuestas dice <>. No descarta que el sacerdote lo haya hecho por su cuenta. En efecto, la fuente de esta investigación revela que el dinero siempre salió del bolsillo del sacerdote, no de la arquidiócesis, que solo habría facilitado la conciliación. En la entrevista, los muy recurrentes <> de monseñor Tobón son bien interesantes, pues no descarta de tajo que las conciliaciones se hayan dado en el arzobispado anterior, el de monseñor Alberto Giraldo, que en efecto así fue. Esta investigación, hasta el momento, no tiene evidencias sólidas de conciliaciones hechas bajo la administración del actual arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón, pero se asume que él, como cabeza de esta iglesia, está informado del oscuro pasado de algunos de sus presbíteros.

El padre Cadavid viaja a Nueva York

Pese a que se encontraba suspendido, el padre Roberto Cadavid se puso en contacto con la Diócesis de Brooklyn en agosto de 2012 pidiéndole poder ejercer su ministerio sacerdotal. La entrevista con monseñor Ricardo Tobón, que se anexa a continuación, es bien reveladora, pues el alto prelado informa que él no tenía conocimiento del desplazamiento del sacerdote Cadavid a los Estados Unidos y que de haber sabido habría contactado al obispo de Brooklyn para reportarle que se encontraba suspendido.

Estas son las respuestas del arzobispo de Medellín sobre este caso:

JPB: El padre Roberto Cadavid, ¿qué pasó con él? Quien después de denuncias de pederastia en la parroquia de Chiquinquirá, pasa a Santa Ana, donde también hay denuncias por pederastia, termina en Estados Unidos. ¿Qué pasó con este sacerdote? 

ART: Es un caso que se presentó a la Santa Sede y se le dio la dimisión del Estado Clerical, por lo cual él ya no es sacerdote ni tiene ninguna vinculación con la Arquidiócesis.

JPB: ¿Pero por qué después de que sale por denuncias en Chiquinquirá, lo nombran en Santa Ana y en Manrique? 

ART: Bueno, eso no me correspondió a mí, sino al Arzobispo anterior. Yo cuando llegué lo encontré en Santa Ana y me vinieron con alguna información e inmediatamente puso el caso ante la Santa Sede y concluyó como le acabo de decir. 

JPB: ¿Pero no lo retiró de la parroquia sabiendo que era una parroquia con colegio y con niños expuestos? 

ART: Sí, lo retiré de la parroquia y lo suspendí a cautela, cuando me llegó la información. Presenté la situación ante la Santa Sede y terminó en esto. 

JPB: ¿O sea que este es un caso comprobado? Desde que ya lo redujeron al estado laical.

ART: Es un caso que se concluyó de esta manera

JPB: ¿Y por qué no lo presentaron ante la Fiscalía teniendo las pruebas para decir que el padre era culpable de haber abusado de niños? 

ART: Eso no le toca a la Arquidiócesis. Son las personas afectadas las que deben acudir a poner una demanda de este tipo

 JPB: ¿Cómo terminó en Estados Unidos? 

ART: No sé, porque él está desvinculado de la Arquidiócesis.

JPB: Pero estuvo hasta el verano (junio) del año pasado en Estados Unidos. Uno se imaginaría que tendría que haber tenido permiso de la Arquidiócesis de Medellín o la de Brooklyn. ¿Cómo es el proceso de un sacerdote que se va? Me imagino que usted lo tiene que autorizar… 

ART: No, una persona que está desvinculada de la arquidiócesis o suspendida, como fue la primera etapa de él, procede en libertad como un ciudadano que actúa según lo que mejor le conviene

JPB: ¿Ustedes nunca se enteraron de que él estaba en Brooklyn ejerciendo en una parroquia? 

ART: No supe eso

JPB: Y si hubiera sabido, ¿cuál habría sido su actuar? 

ART: Avisaría al obispo que él estaba suspendido, que estaba en un proceso. 

JPB: ¿Entonces, se pide la reducción del Estado Laical porque tienen las pruebas y la evidencia suficientes de que sí abusó de niños? 

ART: Son casos en los que pruebas absolutas no se dan, pero en un discernimiento y en una conclusión entre sacerdotes y la Santa Sede, se termina viendo que es mejor la dimisión del Estado Sacerdotal

JPB: ¿Pero lo penal no toca nada? 

ART: Si los afectados quieren poner la demanda, lo hemos dicho siempre, lo pueden hacer

JPB: ¿De qué se le acusó al padre Cadavid para reducirlo al Estado Laical? 

ART: Se presentaron las acusaciones que vinieron de abuso de menores.

JPB: Usted hablaba que el abuso de menores es diferente a pederastia, ¿eso no es lo mismo? 

ART: En principio, se entiende la pederastia para los que son menores de catorce años y abuso de menores, para los que son menores de 18 años. 

JPB: ¿En este caso fue abuso de menores y no hubo pederastia? 

ART: No tengo el dato preciso. 

JPB: ¿Usted habló con el padre Roberto Cadavid?

ART: Sí, yo hablé con él. 

JPB: ¿Cuál fue su reacción cuando usted lo suspendió? 

ART: Él acogió las disposiciones que se habían tomado, lo informé sobre las denuncias que había y le dije que yo tenía que proceder porque la Santa Sede nos ha dado una serie de normas, en donde esta es la competente para manejar estos casos. Lo que hacemos en las diócesis es una investigación que presentamos para que de allá nos den instrucciones. 

JPB: ¿Y esas investigaciones por qué no las presentan a la justicia civil? 

ART: Porque son dos competencias distintas. 

JPB: ¿Pero en estos casos no debe actuar de inmediato las justicia civil, la Fiscalía, en los casos de abuso de menores? 

ART: Si los afectados denuncian, debe actuar inmediatamente la justicia civil. 

JPB: ¿Pero por qué no denunciaron, por ejemplo, en el caso del padre Roberto Cadavid y en ningún caso de los que tengo por qué no hay denuncias? ¿No le parece extraño? 

ART: Porque nosotros tenemos que partir de unos principios de actuación judicial, como el debido proceso, la presunción de inocencia y, sobre todo, tenemos un criterio fundamental que es la protección de las víctimas y la protección de los menores. 

JPB: Y del sacerdote… 

ART: El sacerdote también es una persona humana, pero aquí prima el menor. 

JPB: Vuelvo al caso del padre Roberto Cadavid; monseñor, si usted llega a la arquidiócesis como arzobispo, ¿no le causó temor que este padre pueda caer en lo mismo y no cree que es mejor retirarlo? ¿Por qué lo deja tanto tiempo es Santa Ana y en el Colegio Pablo VI?

ART: No, yo lo retiré tan pronto me llegaron a mí las denuncias, lo suspendí y puse el caso ante la Santa Sede

Las afirmaciones del arzobispo Tobón no se compadecen con lo respondido por la Diócesis de Brooklyn luego de ser contactada para esta investigación. Esta fue la respuesta de Carolyn Erstad, jefe de prensa:

“Cadavid came to the Diocese of Brooklyn (DOB) with permission from the Archbishop of Medellin.  I have a letter from the Archbishop dated November 29, 2012 granting Cadavid permission to come.  (It also might be important to note that on 2.16.15 a letter was sent from the Archbishop of Medellin to the DOB granting permission for Cadavid to continue ministering in the DOB.)

«Cadavid llegó a la Diócesis de Brooklyn con permiso del arzobispo de Medellín. Tengo una carta del arzobispo fechada el 29 de noviembre de 2012, dándole permiso a Cadavid para venir. (También es importante anotar, que el 16 de febrero de 2015 una carta fue enviada por parte del arzobispo de Medellín a la Diócesis de Brooklyn, dándole permiso a Cadavid para continuar su ministerio en la Diócesis)».

“Cadavid had expressed interest in living and ministering in New York via a letter to the Diocese of Brooklyn in August of 2012, he was offered ministry in November of that year, and as mentioned above, on 11.29.12, a letter from the Medellin Archbishop granted him permission to come. He came to the DOB in December of 2012, according to our records.  During his time in the Diocese of Brooklyn he was initially given residence at Our Lady of Angels in Bay Ridge. In June of 2013, he was made parochial Vicar to St. Rita's parish in Long Island City.  It is my understanding that he was there for the remainder of his time at the DOB".

«Cadavid expresó su deseo de vivir e ejercer su ministerio en Nueva York en una carta a la Diócesis de Brooklyn en agosto de 2012. En ese mismo año, en noviembre, se le ofreció ministerio, como lo mencioné arriba, el 29 de noviembre de 2012, una carta del arzobispo de Medellín lo autorizaba a venir. Él llegó a la Diócesis en diciembre de 2012, de acuerdo con nuestros registros. Durante su tiempo en la Diócesis de Brooklyn se le dio residencia, inicialmente en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles en Bay Ridge. En junio de 2013, fue nombrado vicario parroquial de Santa Rita en Long Island City. Entiendo que allí estuvo hasta el final de su tiempo en la Diócesis».

“No one ever informed the the Diocese of Brooklyn of allegations against Cadavid until 6.22.17. On that day an email came from the Archbishop of Medellin informing the DOB that Cadavid had been suspended from ministry. The DOB immediately removed Cavadid from ministry and put out an alert to all parishes informing them of the allegations against him".

«Jamás nadie le informó a la Diócesis de Brooklyn sobre las denuncias contra Cadavid hasta el 22 de junio de 2017. Ese día llegó un e-mail del arzobispo de Medellín informándole a la Diócesis de Brooklyn que Cadavid había sido suspendido del ministerio. La Diócesis de Brooklyn inmediatamente expulsó a Cadavid del ministerio y alertó a todas las parroquias informándolas sobre las denuncias contra él».

”On 6.22.17 an email was sent from the Chancellor of the Archdiocese of Medellin.  The email contained a letter from the Archbishop".

«El 22 de junio de 2017, el canciller de la Arquidiócesis de Medellín envió un e-mail que contenía una carta del arzobispo».

“The letter, written in Spanish, roughly translates to the following:

 ‘I'm responding to your letter dated April 21..received in the Archdiocese of Medillin just last week via the email of the Vicar General in which you thanked me for the ministerial service that Father Cadavid has been giving to the Diocese of Brooklyn. First place i would like to express my surprise with the information that Father Cadavid was still exercising his ministry at the diocese.  He, in fact, had been suspended since the 14th of March of 2016 via the attached decree. This suspension was imposed due to the accusation of sexual abuse of a minor. There is a canonical process underway with the Congregation of the Doctrine of the Faith. In addition, at the end of March of this year (2017) Father Cadavid sent me a letter which was written to Pope Francis in which he was asking to be dispensed of the clerical state (laicization).

I lament greatly that Your Excellency was not aware of this delicate situation, but I trusted in Father Cadavid himself, who assured me that he was not exercising his ministry. In addition he was also hiding from me where he was living".

«La carta, escrita en español, se acerca a la siguiente traducción:

“Le estoy respondiendo la carta fechada del 21 de abril recibida en la Arquidiócesis de Medellín la semana pasada a través del vicario general en la que me agradecía el servicio que el padre Cadavid estaba prestando en la Diócesis de Brooklyn. Primero que todo, le expreso mi sorpresa por la información según la cual el padre Cadavid continúa ejerciendo su ministerio en la Diócesis. De hecho, él fue suspendido el 14 de marzo de 2016 por el decreto que anexo. La suspensión fue impuesta por la acusación de abuso sexual de un menor. Hay un proceso canónico en ejecución en la Congregación para la Doctrina de la Fe. En adición a eso, a finales de marzo de 2017, el padre Cadavid me envió una carta que le escribió al papa Francisco en la que le pedía la dispensa del estado clerical.

Lamento que su Excelencia no estaba al tanto de esta delicada situación, pero confié en el padre Cadavid, quien me aseguró que no estaba ejerciendo su ministerio. Adicionalmente, estaba escondiendo su lugar de residencia”».

A background check was done on Cadavid at the start of his ministry in the Brooklyn...It was conducted by a company called "Hire Right" and turned up nothing.  

In addition to that background check, the DOB also relied on recommendations from the Archdiocese of Medellin which affirmed he was a priest in good standing provided the DOB with a letter of good standing. Also, Cadavid was issued a visa by the US government.

«Respondiendo sus otras preguntas:

»Un chequeo del pasado del padre Cadavid fue hecho al inicio de su ministerio en Brooklyn. Lo condujo una compañía llamada “Hire Right” que no encontró nada.

En adición a este chequeo de antecedentes, la Diócesis de Brooklyn se basó en la carta de recomendación de la Arquidiócesis de Medellín que afirmaba que el sacerdote no tenía problemas. También, el gobierno de Estados Unidos emitió una visa para Cadavid».

Comparando la respuesta de la Diócesis de Brooklyn y la entrevista del arzobispo Tobón, emergen estas preguntas:

  1. El arzobispo dice que no tenía conocimiento del viaje del padre Cadavid a los Estados Unidos y que si hubiera sabido le informaría al obispo que el sacerdote estaba suspendido. La Diócesis de Brooklyn respondió que el sacerdote ejerció en dos parroquias con recomendación y permiso del arzobispo de Medellín. ¿Por qué mintió monseñor Ricardo Tobón?
  2. ¿Por qué si el sacerdote estaba suspendido y la Santa Sede sabía, como lo afirma Tobón, lo recomienda para trabajar en los Estados Unidos?
  3. ¿Por qué si Cadavid estaba suspendido desde 2012 como lo asegura el arzobispo en la entrevista, le dice a la Diócesis de Brooklyn en una carta en 2017, que el sacerdote estaba suspendido desde el 14 de marzo de 2016?

El arzobispo dice en la entrevista que cuando él supo de las denuncias contra Cadavid lo retiró de Santa Ana y lo suspendió. El sacerdote estuvo allí hasta el nombramiento del nuevo párroco, Jorge José Luis Sánchez el 8 de junio de 2012. A pesar de esto, le informa las anomalías de Cadavid al obispo de Brooklyn cinco años después.

Solo hasta que se empezó a indagar sobre el padre Roberto Cadavid, —hace dos años con esta investigación—, la curia arzobispal informó a la Diócesis de Brooklyn que el sacerdote estaba suspendido. ¿Por qué no se hizo esto desde el 2012, cuando claramente el arzobispo Tobón sabía de los peligros que representaba este sacerdote para los niños? ¿No le bastaron al arzobispo Tobón las denuncias de menores de dos parroquias para decidir protegerlo permitiéndole ir a los Estados Unidos con carta de recomendación y permiso?

Este caso es uno más que comprueba la pasividad de la Iglesia Católica para investigar, perseguir y castigar a sacerdotes denunciados por pederastia. Por el contrario, estos son encubiertos y protegidos por la alta jerarquía. De aquí en adelante se revelarán otros casos, por los que el arzobispo Ricardo Tobón responde, pero ¿cómo creerle si evidentemente mintió al decir que no sabía que el padre Cadavid se encontraba en Estados Unidos?