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Internacional

La Policía irlandesa investiga el hallazgo de más carne de caballo

Investigan el hallazgo de más carne equina en hamburguesas congeladas de una fábrica, donde se almacenaba carne procedente de Polonia con hasta un 75% de restos de carne de caballo

La

autoridades sanitarias de la República de Irlanda investigan el hallazgo de carne de caballo

en una planta procesadora de

hamburguesas de vacuno

congeladas de este país, confirmaron fuentes oficiales.

Según la

Autoridad de Seguridad Alimentaria Irlandesa

(FSAI), la fábrica "

Rangeland Foods

", situada en el condado de Monaghan (norte del país), tenía almacenados productos cárnicos procedentes de Polonia que contenían hasta un 75 % de restos de carne de caballo.

Al parecer, estos productos se usan como "relleno" para las hamburguesas de vacuno que produce esta firma, que aseguró hoy que el pedido recibido desde Polonia a principio del pasado enero a través de un intermediario irlandés no llegó a entrar en la cadena de producción.

No obstante, el

ministro irlandés de Agricultura y Pesca, Simon Coveney

, anunció que ha pedido a la Policía nacional (

la Garda

) que inicie una investigación sobre este asunto, ante las sospechas de que ya no se trate simplemente de un problema de contaminación accidental.

En declaraciones a la cadena pública RTE, el director de la FSAI, Alan Reilly, aseguró que "alguien" ha "introducido deliberadamente" carne de caballo en la industria alimentaria irlandesa, lo que podría constituir un delito de "fraude" al consumidor.

Según el experto, existe gran preocupación en el sector porque se ha pasado de hallar restos de ADN de caballo en las hamburguesas a encontrar restos de "carne equina" auténtica.

Este escándalo alimentario comenzó cuando las autoridades de este país hallaron el pasado día 16 restos de equino en hamburguesas congeladas de cinco cadenas de supermercados con presencia en la

República de Irlanda y en el Reino Unido, como Tesco, Aldi o Lidl

.

Los productos contaminados, informó la FSAI entonces, fueron elaborados en dos plantas procesadoras de la República de Irlanda: "Liffey Meats" y "Silvercrest", propiedad esta última de "ABP Food", la mayor compañía proveedora de carne de ternera en Europa.