Destituyen a un cabo del Ejército colombiano que simuló su desaparición
El Ejército colombiano destituyó al cabo Miguel Oswaldo Preciado Torres, quien fingió durante tres años y medio su desaparición y deberá afrontar ahora cargos ante la justicia penal, reveló hoy el comandante de esa institución, el general Oscar González.
El Ejército colombiano destituyó al cabo Miguel Oswaldo Preciado Torres, quien fingió durante tres años y medio su desaparición y deberá afrontar ahora cargos ante la justicia penal, reveló hoy el comandante de esa institución, el general Oscar González.
Preciado Torres, que fue "dado de baja por abandono del servicio", será sometido, además del proceso jurídico, a otro administrativo, señaló el alto oficial.
La familia del ahora militar retirado había denunciado su desaparición desde octubre de 2005, en una zona rural cerca de la localidad de Fusagasugá, en el departamento central de Cundinamarca, a pocos kilómetros de Bogotá.
Esta semana, sin embargo, tras una riña en la que se vio envuelto un familiar del cabo, en el momento de elevar una denuncia, un oficial encargado del trámite verificó que uno de los comparecientes era precisamente el suboficial del que no se tenía información desde hacía más de tres años.
La familia del cabo cesado cobraba, al parecer, los salarios correspondientes, y el general González señaló a los periodistas que la investigación establecerá si incurrió en desfalco por recibir dinero oficial mediante engaño.
Si se confirma esto, añadió el comandante del Ejercito colombiano, el mismo Preciado Torres deberá responder por desfalco.
El nombre del acusado, se encuentra detenido en la sede de la Brigada 13 de Bogotá, aparecía en las listas de secuestrados del Gobierno, pero no así en las de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El diario El Tiempo recordó hoy que en diciembre del 2007, el entonces comandante del Ejército, el general Mario Montoya, les rindió homenaje a Preciado Torres y a otros 12 militares secuestrados o desaparecidos e incluso hubo una misa para pedir por su liberación.
Seis meses después, su esposa, Mercedes Solano, le envió un sentido mensaje por la Emisora del Ejército, añadió.
"Donde él se encuentre: mi amor, yo te amo mucho y espero que algún día Dios nos vuelva a reunir", dijo entonces la mujer. EFE






