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Así actúa el cerebro en quienes practican el ajedrez

Son innumerables las bondades que el ajedrez ejerce sobre el cerebro y especialmente a nivel de las funciones cognitivas.

Así actúa el cerebro en quienes practican el ajedrez. Foto: Getty Images

Dr. Remberto Burgos de la Espriella

Son innumerables las bondades que el ajedrez ejerce sobre el cerebro y especialmente a nivel de las funciones cognitivas.

Son innumerables las bondades que el ajedrez ejerce sobre el cerebro y especialmente a nivel de las funciones cognitivas. Estudios han demostrado que aumenta el coeficiente intelectual. Mejora la capacidad para resolver problemas y es un gran ejercicio para la memoria. Los jugadores de ajedrez ponen a funcionar ambos hemisferios cerebrales y se estimula la creatividad en el proceso de estrategias de planificación de cada una de  las jugadas.

Cada maniobra es un proceso que exige reflexión y espacio para la meditación: enseña y facilita la capacidad de concentración. Le da impulso al lóbulo frontal y especialmente a la corteza pre-frontal encargada, entre otras funciones, de los procesos de planificación y anticipación. La memoria operativa trabajando.

La toma de decisiones responsables exige autocontrol y buen juicio. Esto lo desarrollan los jugadores de ajedrez y se convierte en lecciones aplicables en todas las jugadas de la vida. Los estudios han demostrado que la práctica de ajedrez es un gran estímulo para la concentración, memoria, planificación, pensamiento abstracto y el autodominio. No hay una mejor “vitamina cerebral” y  su juego puede calificarse como el estándar de oro para la gimnasia cerebral. Antídoto para el Alzheimer.

Los estudios modernos de imágenes diagnósticas y especialmente la resonancia magnética funcional  nos han mostrado en forma detallada la cantidad de áreas del cerebro que se estimulan cuando un individuo juega una partida de ajedrez El movimiento de cada ficha alumbra sucesivamente  áreas  cerebrales, las integra y en la estrategia final  todo el árbol encefálico funciona encendido.  En los jugadores de ajedrez se ha visto que hay activación del lóbulo occipital (visual), parietal (reconocimiento).Hay una gran activación de áreas parietales lo que sugiere que el ajedrez es un juego relativamente espacial que requiere una gran capacidad de almacenamiento y de táctica. Otros investigadores (Tanaka)  estudiaron  áreas cerebrales específicas y entre estas el giro del cíngulo. Se encontró que esta estructura alargada montada sobre  el  gran puente, el cuerpo calloso, participa en las actividades de planeación de las jugadas. Cuando el jugador tiene un comportamiento defensivo   se estimula la parte anterior y cuando ataca la que se activa es la parte posterior del cíngulo. Podemos con esta aplicación extendida del juego, conocer como el ser humano diseña una estrategia.

El ajedrez y el encéfalo tienen un objetivo común: la protección del rey. Como la existencia: cuidar y estimular  el  órgano rector de la vida: el cerebro.