Lideresa abusada sexualmente por los "paras" y la guerrilla sigue esperando reparación
María Carlina Esterilla relató el horror que vivió por el conflicto y cómo hoy lidera a 60 mujeres víctimas, quienes reclaman su derecho a ser indemnizadas.

Reparación de víctimas del conflicto armado. Foto: Cortesía Guernica Group(Thot)

A finales de la década de los noventa y comienzos del siglo veinte con el recrudecimiento del conflicto armado en el Putumayo, María Carlina Esterilla comenzó a vivir los años más duros de su vida. Señala que fue abusada sexualmente por varios miembros de las autodefensas, y posteriormente entre el año 2000 y el 2001 por unidades de las Farc
"...decían bueno, si te resistes o dices algo, ya sabes lo que te espera, te matamos o alguna cosa", relató.
La lideresa también cuenta que tenía un restaurante el cual atendía los fines de semana, negocio que los paramilitares acabaron porque iban a comer y no pagaban. Ante el riesgo que corría por reclamarles prefirió callar y así se fue quebrando económicamente.
"Comían lo que ellos querían, pero a veces no pagaban, yo no podía decir nada y se me acabó el capital", relató.
En vista de que los miembros de ese grupo ilegal se reunían a comer en su negocio, las Farc la señalaron de ser su colaboradora y por medio de un panfleto la amenazaron con matarla si no se iba del Valle del Guamuez por lo que tuvo que irse a Pasto (Nariño) en el 2001.
Indica que allí la personería distrital del municipio le pagó tres meses de hotel, pero nada más. Ante la necesidad tuvo que volver al Putumayo cuando corría el 2004.
El conflicto no solamente lo padeció ella. Asegura que una noche cuando ya estaba de regreso en la cabecera municipal de Valle del Guamuez sobre el 2004, su hija fue reclutada por los paramilitares. Denuncia que luego de abusar sexualmente a la menor, la citaron en el parque principal del municipio para devolvérsela, pero le prohibieron llevar autoridades al encuentro. Finalmente se arriesgó, así que un funcionario del ICBF la acompañó y logró recuperarla.
"En ese momento la verdad la vida no me importó sino coger a mi hija. Fui yo y un funcionario del ICBF, la abrazamos y nos salimos de ahí y ese mismo día la sacamos en un bus", narró.
La lideresa manifiesta que luego de comenzar su liderazgo social en el que actualmente comanda la Asociación de Mujeres Negras Víctimas del conflicto en el Putumayo, Asomunep, (que cuenta con 60 mujeres agrupadas quienes son reclamantes de tierras) las amenazas en su contra se agudizaron, así como los actos victimizantes, por ejemplo, el asesinato de varios de sus familiares el año pasado, ante ello cuenta con esquema de seguridad.
"En estos años de estar en la mesa (departamental de víctimas) me asesinaron dos sobrinos y un primo, me mandaron fotografías a mi celular de que iban a empezar con mi familia y efectivamente los asesinaron", contó.
Lo que más reclama la lideresa es la reparación estatal porque denuncia que aunque cuenta con varias resoluciones, aún no recibe ninguna indemnización por todos los hechos victimizantes vividos. Asimismo, indica que es víctima de estigmatización porque no le dan trabajo debido a que es una persona en riesgo de morir. Además, pide que se proteja su vida, así como la de su familia.
"No sé si el día de mañana estaré o no estaré porque esto también nos genera un gran riesgo y es que acá no se puede hablar, pero yo he tomado la decisión de hablar así me cueste la vida, porque no quiero que otros vivan lo que yo sigo viviendo", contó la defensora.
Esterilla fue una de las víctimas que estuvo presente en el acto de entrega de dos informes sobre violencia, así como falsos positivos en el departamento de Putumayo al magistrado auxiliar de la JEP, Hugo Escobar, y la Procuraduría delegada ante ese tribunal, por lo que espera que los documentos le permitan estar cara a cara con sus victimarios, para conocer por qué cometieron ese sinfín de vejámenes en contra suya y de su familia.

Rafael Alberto Aristizábal Mora
Periodista egresado de la CUN, con interés y experiencia en temas de derechos humanos y judiciales....






