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¿Suicidio o asesinato en una UPJ? La historia de Paula Torres

José Torres, padre de Paula (quien se identificaba como Carlos) aseguró que ella fue brutalmente golpeada en sus manos y su rostro.

El 5 de diciembre de 2015, Paula Alejandra Torres Cabrera estaba celebrando con sus amigos su cumpleaños número 28.. Foto: Cortesía

El 5 de diciembre de 2015, Paula Alejandra Torres Cabrera estaba celebrando con sus amigos su cumpleaños número 28. La enviaron en un taxi porque habían tomado, ella se iba a ver con su novia, ambas  pertenecían a la comunidad LGBTI. Paula, desde los 20 les habló a sus padres de su orientación sexual. Desde entonces se cortó el cabello, empezó a vestir ropa ancha y dentro de la comunidad LGTBI la conocían como "Carlitos".

En el taxi, tuvo un altercado con un taxista y llegó la Policía, se la llevaron a la UPJ de Puente Aranda. Llamaron al papá y mientras él llegó, le dijeron que se habían llevado a Paula al hospital y allí murió.

La Policía dice que ella se suicidó pero la familia asegura que la mataron porque hay testimonios que dicen que mientras le pegaban le decían 'no que se cree muy marchito?' La Fiscalía pidió archivar el proceso pero un juez negó la petición y aseguró que después de cinco años de su muerte, aún no se conoce la verdad sobre lo sucedido y pidió continuar con la investigación.

El padre José Torres aseguró en Sigue La W que "Los primeros que la agreden son los del taxi, que le pertenece a una subintendente de la Policía".

Además, mencionó que "la Policía se llevó a mi hija 35 minutos, pero el traslado de donde estaban hasta Puente Aranda tarde entre 5 a 10 minutos".

Sobre por qué las autoridades creen que fue un suicidio dijo que "mi hija se cortó las venas en una pataleta porque su mamá se iba a casar, y de ahí se pegaron para decir que fue un suicidio, pero no fue así".

Según el relato del padre, se señala que ella se ahorcó, sin embargo, ella presentaba golpes en sus manos, rostro y partes intimas. "¿Cómo podría hacer un nudo con esas heridas?" se cuestionó.

"Mi hija estaba muy golpeada, no podía haberse suicidado, no tenía huesos rotos en el cuello, se debe investigar ¿quién hizo la necropsia?" dijo.

Finalmente, dijo que quiere justicia para su hija y que considera este fue "un crimen de odio con corrección de género".